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jueves, 28 de febrero de 2013

Apretar el botón con la cabeza

No, no quiero incitaros a que le déis un cabezazo a la cámara. Es que no hace mucho que alguien me dijo que para hacer fotografías yo sólo necesitaba un dedo. La persona que afirmó ésto con rotundidad, sólo usaba esa parte del cuerpo para hacer sus fotos "estupendas" y claro, no veía necesidad de nada más.
Pero lo que para muchos es más que suficiente, para otros es del todo escaso. Quizás porque creemos que no todo el que hace fotografías es fotógrafo (al igual que no todo el que escribe es escritor). El fotógrafo de verdad, necesita los cinco sentidos y emplear la mente muy a fondo. Y no lo digo sólo porque emplee técnicas o equipos complejos de uso profesional.

Me refiero a que un retrato puede resultar correcto (el que nos hacemos para el carnet suele serlo) pero una gran fotografía rara vez es fruto de la casualidad y de un simple movimiento de dedo. Conseguir una imagen admirable no se necesita de la sofisticación de un montaje de iluminación espectacular, ni la cámara más cara, ni un escenario grandilocuente... Sin ir más allá, la archiconocida imagen del desaparecido gurú de la tecnología Steve Jobs, es un caso de entre muchos del triunfo de la sencillez y del buen hacer de su autor, que tuvo que usar todo su ingenio y oficio para retratar a una persona difícil: Cómo se tomó la famosa foto de Steve Jobs



Hay muchas imágenes fotográficas que se han convertido en algo legendario, probablemente porque sus autores usaron todo su ingenio e incluso el alma para hacerlas (creo que el dedo no hizo gran cosa).



Ejemplos de esto los encontramos Joel Brodsky con sus fotografias de Jim Morrison 

Arthur Sasse con Einstein 


Annie Leibovitz con Jhon Lennon y Yoko Ono




Philippe Halsman fotografiando a Salvador Dalí



o John Kobal con el mil veces reproducido retrato de Audrey Hepburn. Si queréis conocer la historia de cómo se tomaron otras fotos célebres, podéis leerlo aquí.

miércoles, 27 de febrero de 2013

Cámara especial


Hoy los tiempos adelantan que es una barbaridad. Ha salido un sistema modular para cámara
no réflex de objetivos intercambiables. Lo ha lanzado la empresa Ricoh, y lo ha llamado GXR. 


El cuerpo es un mero soporte de diferentes módulos de objetivo y sensor. De este modo, podemos crear un equipo a medida de nuestras necesidades, y completarlo a voluntad. Aquí podéis ampliar información.

domingo, 24 de febrero de 2013

¿HDR?

Qué es ese "palabro". Pues se traduce como "alto rango dinámico" y aunque parece que nos refiramos a un "señor de buena estatura con una familia muy importante y que además se mueve mucho"



en realidad se trata de una imagen con una gama de tonos muy amplia.



Cualquiera que haya intentando sacar detalles en las sombras y en las zonas más claras dentro de una misma foto, se habrá dado cuenta de la dificultad que ello supone.

Para sortear este problema, la técnica que podemos poner en práctica es la de hacer al menos tres tomas con exposiciones diferentes: una para sacar información en las altas luces, otra para hacer lo mismo en la parte más oscura de la escena, y una tercera para asegurarnos de reproducir correctamente los tonos intermedios. La diferencia de los valores de la exposición entre estas tomas vendrá dada por el contraste que tengamos que reproducir.

Para orientaros, os diré que hagáis un horquillado (automático si vuestra cámara lo tiene, o manualmente si no) con una diferencia de un Stop (un valor de exposición que podemos variar con el diafragma -ojo con la profundidad de campo-, el obturador o incluso el ISO si es necesario).
Si lo vemos necesario, podemos incluso realizar más de tres tomas (incluso en algunos contados casos -muy pocos- puede ser suficiente con dos), y también podemos variar el rango de valores de exposición a aplicar.


Bueno, una vez que tengamos listas las tomas, debemos unirlas para conseguir una única imagen final que contenga "lo mejor" de cada una. 

Nuestro amigo Photoshop nos lo facilita por medio del comando situado en el Menú Archivo/automatizar "Combinar para HDR Pro", pero que conste que hay otros programas con los que poder hacerlo. Cuando escogemos el citado comando, el programa de Adobe nos pide que le indiquemos qué archivos vamos a usar para elaborar nuestro HDR, y además, nos deja controlar manualmente si lo deseamos, el aspecto del resultado final. En este vídeo lo veréis



En este artículo podéis informaros con más detalle.

Una de las consignas que yo os daría sería la de no exagerar, no forzar demasiado los controles, evitando el efecto de irrealidad que bajo mi criterio, chirría a la vista, por muy espectacular y efectista que pueda parecer:


Tampoco os volváis locos aplicando este efecto a TODO. No cualquier imagen admite esta técnica.

Ah!, sabed que el archivo final contiene tanta información que resultará muy "pesado", así que cuidadito con los "cuelgues" de los ordenadores y con las capacidades de los PenDrives. Aquí tenéis más información sobre HDR en Photoshop para saber qué se puede hacer con esos archivos una vez creados, y qué no.

Por cierto, hay muchos "falsos HDR", llamados así por no provenir de varias tomas fotográficas, pero que imitan a las imágenes de alto rango dinámico.
Algunos de ellos se consiguen imitando su aspecto "exagerado", por ejemplo con el comando "Tonos HDR" situado en el Menú Imagen/Ajustes de Photoshop. Otra forma sería usando una sóla toma Raw, revelada de diferente manera. Estos vídeos os lo muestran




Quien no suaviza la luz, es porque no quiere

Desde luego en época de crisis el ingenio se agudiza. Muchos fotógrafos que quieren conseguir resultados más profesionales, adquieren accesorios para mejorar la iluminación sin invertir mucho dinero. Algunos son asequibles a cualquier bolsillo, y si aún así no es nuestro caso, podemos acudir a inventos de andar por casa que, con un poco de paciencia y habilidad, podemos realizar. Aquí dejo ejemplos de artilugios para comprar y versiones para "manitas".

En primer lugar, aquí tenéis la posibilidad de transformar nuestro flash portátil común, en un flash de tipo anular, para una iluminación frontal menos brusca que usando el flash "desnudo".


Round flash

Y unas versiones de Round flash casero






Flash Pop-up "anular"



También hay accesorios para flashes portátiles para tener un Beauty Dish que nos suavice la luz en los retratos, tan de moda últimamente




Y su versión casera...


aquí tenéis las pistas para fabricarlos, y otras versiones de más calidad
... e incluso un vídeo mostrando los pasos para los que se animen.











Cuando nos interese que la luz sea envolvente y suave (muy buscado para determinados objetos y productos), viene muy bien el uso de una  Caja de luz como la que aquí se enseña: plegable y versátil, con huecos en diferentes lugares para elegir nuestro punto de vista.


Sin embargo, resulta aún más económico coger una cajita de cartón y seguir los pasos que nos indican en la dirección que os añado: 

Así puedes hacer tú mismo una caja de luz muy baratita parecida a ésta.


Por último, veremos variedad de difusores y reflectores para modular la luz de los flashes de la cámara.








Pero si la necesidad es aún mayor, y no tenemos flash portátil...




...incluso tenemos versiones para flash pop-up, el pequeñito que trae la cámara réflex incorporado en todo lo alto, para comprar o para fabricarse en casa







o para fabricarse uno mismo como ésta del papel vegetal, o la otra con un botecito de carrete analógico. Y qué decir de la pantalla de lámpara de papel y de la cajetilla de tabaco: pues que quién no tiene un difusor es porque no quiere.

sábado, 23 de febrero de 2013

Qué influye en la iluminación



Son muchos los factores que influyen en la iluminación de una fotografía. 

Origen

Podríamos empezar por determinar si la luz es de origen natural o artificial
La primera es mucho más económica (de momento al menos), pero no podemos tenerla en cualquier lugar a cualquier hora, y va a estar condicionada también por la situación geográfica, estación del año en la que nos encontremos y hasta por la climatología.

La alternativa artificial es mucho más versátil, ya que no depende tanto de factores "incontrolables". Teniendo una fuente de energía (red eléctrica, baterías, pilas, generadores, etc) y el aparato con su lámpara correspondiente, da igual que sean las 11 de la noche del 28 de Febrero, que las 7 de la mañana de 8 de Noviembre, y si estamos en Cádiz o en Estocolmo. 
Eso sí, hay que pagar todas las facturas...


Calidad y direccionalidad

En ambos casos, el control de la luz (en cuanto a intensidad y calidad) es posible mediante accesorios que pueden suavizarla, endurecerla, dirigirla, engrandecer o empequeñecerla... 

No son operaciones complejas, pero no son muy conocidas por el público en general, y pasan por aplicar nuestros conocimientos de las propiedades de la energía luminosa: reflexión, difusión, absorción, etc.

Un ejemplo fácil: estamos  haciendo una foto con una luz de lado, y queda oscura en el lado opuesto. Aprovechando que una superficie lisa refleja la luz como un espejo (reflexión especular), la situamos para rellenar la zona oscura, como podéis ver en las imágenes.



Además, eso podemos hacerlo con cualquier tipo de luz y sin grandes infraestructuras: cualquier material que refleje la luz nos puede valer, hasta un papel corriente o un trozo de corcho blanco de los que vienen en los embalajes.

Parasol de coche. Sirve para usarlo como reflector para nuestras fotografías


¿Y para disminuir la fuerza y dureza de una luz directa?. 
Pues la "filtramos" con una superficie difusora traslúcida, como en esta fotografía de la mesa con comida o el retrato del niño que os dejo de ejemplos. 




También podemos usar un tejido blanco traslúcido o un papel con características similares, muy fáciles ambos de conseguir.



Pero el asunto es mucho más complejo, ya que no es el origen el único determinante de la iluminación fotográfica. He elaborado un mapa conceptual en el que intento resumir y relacionar todos los factores importantes. Iremos tratando de ellos poco a poco.

Aquí también podéis consultar algunos de estos conceptos.

martes, 19 de febrero de 2013

¿Qué tienen en común los pañales y la fotografía digital?


Las primeras imágenes digitales no procedían de cámaras de fotos. 
El invento surgió por la necesidad de la NASA (sí, los mismos que inventaron los pañales desechables para que a los astronautas no se les congelara el pajarito) de enviar imágenes desde los satélites a la tierra. Las fotos se hacían sobre película fotográfica, y se revelaban y escaneaban los negativos para ser escaneados y enviados por radio a la tierra. 
El paso siguiente fue conseguir las capturas en soporte digital para ahorrarse el "laboratorio espacial". Para ello acudieron a materiales fotosensibles conocidos ya por los ingenieros debido a su aplicación en las computadoras como semiconductores. Estamos hablando de los CMOS, que se utilizaban para almacenar memoria por su capacidad de no perder información una vez apagado el aparato. Corrían los últimos años de la década de los 60 del siglo XX. Para la década siguiente, practicamente toda la información visual que llegaba del espacio, eran capturas digitales. Las fechas concretas son "alto secreto". 


Sin embargo, el nacimiento como sensor digital del CCD en 1974 sí es de dominio público, ya que la empresa Bell la dió a conocer con bombo y platillo. Este dispositivo superaba en calidad al CMOS y ha sido durante años el sensor que llevaban la mayoría de las cámaras digitales del mercado. 
A día de hoy todavía existe un "pique" entre ambos sistemas, y defensores y detractores de ambos dispositivos. Y es que el CMOS se está ahora imponiendo, superando sus defectos iniciales de imágenes más "ruidosas",  por su diseño más compacto, más rapidez y menor costo.  
 Bueno, si tenéis curiosodad por ver en una línea del tiempo los hitos más significativos de la invención y desarrollo de la fotografía digital, os dejo el enlace a un esquema ilustrado que he elaborado con cariño y mucha paciencia. ¡Que os aproveche!.



viernes, 15 de febrero de 2013

Por estas Latitudes



En nuestra amada ciudad de Huelva no abundan las actividades culturales, y cuando se organiza algo, suele tener poco apoyo (la salida de las carretas no cuenta).
Que en este contexto se celebre anualmente desde hace cinco años un Festival de Fotografía de primer nivel, es un verdadero milagro, y ¡en plena crisis!.

Sin duda sería todo un pecado no visitar sus exposiciones ni participar en ninguna de sus actividades. Desde la Escuela y con nuestras limitaciones temporales haremos nuestra pequeña contribución asistiendo a alguna de las muestras. Pero si podéis, no os perdáis lo demás.

Por cierto, el cartel es del fotógrafo onubense Julián Pérez, colaborador habitual de la Escuela de Arte de Huelva, y gran profesional.

Aquí os dejo un enlace con la página de Latitudes21

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