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jueves, 27 de junio de 2013

Lytro¿na?

Una "litrona" llaman los jóvenes españoles a una botella de cerveza de un litro. Pero la "lytro" es una cámara de fotos, y no cualquiera. Se ha presentado al público como una revolución. No precisa enfocar. Su tecnología permite enfocar después del disparo. ¿Que cómo es posible?. Esta es su estructura:


Su creador Ren Ng, defiende que este prodigio almacena la información de todos los planos contenidos en la escena, con lo cual nos permitiría escoger el plano focal que nos dé la gana, bien en la cámara -está inicialmente pensado para ello- o en el ordenador donde volquemos el archivo. A eso lo denomina "plenóptica".


Creador de la Lytro



Como muchos otros inventos en la historia de la humanidad, surgió por la fustración que sintió al no poder conseguir el enfoque que pretendía mientras sacaba unos retratos. Siendo experto en el tema óptico, empezó a investigar y...

Cámara Lytro
Es de un uso fácil -parece un juguetito-, e incorpora un "modo creativo" que nos permite, no sólo escoger un plano de enfoque, sino todos los distintos planos posibles que hay en la imagen, enfocados a la vez ¡con un solo disparo!. Dispone de zoom, y consigue realizar fotografías macro con una gran profundidad de campo gracias a su sistema óptico revolucionario.

Visor de la Lytro


Salió a la venta a mediados de 2012, y se vió poco por el mercado, pero su tecnología promete.
El tiempo nos dirá si esta innovación tecnológica se extiende (ya Sony se ha interesado por la Plenóptica) o bien se queda en "na". 
Hayn abierto un canal en yotube para ponernos los dientes largos. Os dejo este enlace para que veais cómo se usa. Y este video -en inglés, sorry- de cómo funciona:
Evolución de los primeros modelos, ha salido una cámara de aspecto (y prestaciones) más profesionales: la Litro Illum, con un objetivo zoom de 30-250 mm (equivalente en paso universal), un diafragma f2 constante, posición macro, y velocidad de obturación máxima de 1/4000.

Litro Illum

martes, 18 de junio de 2013

Compartir soluciones

Hay muchos sitios de internet que pueden servirnos para aprender. La generosidad de las personas no tiene límites, y eso da lugar a que el conocimiento se extienda tanto como la red lo hace.

Un sitio nuevo que he descubierto, nos conecta con otros fotógrafos que enseñan sus obras y nos facilitan el esquema de luz y datos del disparo y equipo usado: el Strobox.
Además vienen clasificadas por categorías o géneros, y por tipo de iluminación empleada.
Algunas situaciones vienen mejor explicadas que otras, pero siempre se encuentran cosas interesantes.
Os recomiendo que consultéis las soluciones que otros encontraron, que os pueden ayudar a conseguir las vuestras propias.






Y en este vídeo también se ven cosas interesantes:


¿Una buena foto la consigue el modelo o el fotógrafo?

Se trata de una cooperación para que el resultado del trabajo conjunto de ambos sea óptimo.

Dicho esto, el fotógrafo debe ser el director de orquesta y compositor de la música que el modelo debe sólo -y no es poca cosa- interpretar.

Me voy a atrever a hablar del tema con el objetivo de aportar ideas, especialmente a principiantes:

"Cómo dirigir a un/a modelo en una sesión de fotos"
Cuando nos enfrentamos a un trabajo de fotografía, y más aún si ésta está en el ámbito artístico, debemos tener claras nuestras metas, y qué camino vamos a elegir para conseguirlas. Por tanto, si no sabemos a dónde queremos llegar, difícilmente podremos conseguir que el/la que posa nos acompañe.

Si pretendemos conseguir un retrato que transmita relax y serenidad, toda la estética del mismo deberá estar al servicio de ello: los colores, la composición, la profundidad de campo, el encuadre, la nitidez o ausencia de ésta, el punto de vista....y el gesto, la postura, los rasgos y el estilismo del protagonista de la foto, por supuesto.

Resulta más fácil transmitir "ternura" fotografiando un primer plano de un bebé dormido sobre un peluche iluminado con difusores, que con un plano americano picado de un quinceañero lleno de piercings gritando a la cámara, con el dedo índice levantado, iluminado con luces duras. Ojo, no digo que sea imposible conseguirlo, pero con dificultad.
La actitud del retratado ante la toma, su posición y gesto, pueden facilitarnos o dificultarnos mucho el trabajo. Aquí os dejo un ejemplo gráfico:


Aunque no sea el mismo modelo, físicamente no hay grandes diferencias, el plano es similar y hasta la ropa es formal en ambos casos. Sin embargo, la pose y el gesto (y el fondo también aporta), los diferencia en concepto. Uno es agresivo/activo y el otro es pacífico/pasivo, casi un muñeco.
Hay que diferenciar entre modelos profesionales, ocasionales, o gente "corriente":

Modelo profesional

- Profesional: tenemos el 80% del trabajo hecho. Necesita indicaciones iniciales claras y poco más. Por ejemplo: "quiero que me convenzas de que eres la encarnación de la felicidad. ¡Salta, ríe, no pares!" -no necesitan que le digamos que deben mirar de vez en cuando a la cámara, es su trabajo saberlo-. En el ejemplo que os pongo a continuación, la figura parece una autómata, no un ser humano. Esa mirada ausente y estática, deshumanizada, no es casual, nace de un concepto premeditado bien transmitido a la modelo.

Modelo profesional

Por tanto, lo realmente crucial es saber transmitir claramente lo que buscamos, el concepto al que queremos llegar. Es muy probable que aporten poses, gestos y miradas que reflejen el mensaje que le hemos comunicado, y que quizás ni se nos ocurren a nosotros. Nuestra labor es saberlos ver y reflejar en las fotografías, destacarlos a través del encuadre, el punto de vista, y toda la artillería de conocimientos técnico-artísticos que poseamos. Una misma pose, puede dar lugar a fotos muy diferentes -encontrar la solución más idónea es nuestro trabajo-.

Modelo masculino profesional

Si es un encargo serio -reportaje para una revista-, habrá que contar con la complicidad -y las instrucciones- del estilista de la publicación (es el que crea el look completo, no el peluquero), y el trabajo de auxiliares para maquillaje y peluquería. Si se nos despeina o se corre la máscara de pestañas, ellos lo arreglarán. Nosotros sólo hacemos las fotos.

Sesión de fotos con equipo de apoyo

Ocasional: Nos puede ocurrir que sea un personaje popular que esté -o no- acostumbrado a las sesiones de fotos: político, deportista, empresario, periodista, actor... En este último caso es casi más fácil que con los modelos profesionales. Eso sí, deberemos de dialogar primero para ver qué "papel" van a interpretar ante nosotros, a petición nuestra o a su elección si es un encargo determinado.

La actriz Kim Basinguer

El actor Javier Bardem
Actores aparte, los personajes populares suelen tener muy claro lo que quieren destacar y lo que no, y es hasta probable que comiencen dando ellos "instrucciones".

Retrato de Michelle Obama


Retrato Iker Casillas

Se les escucha y se les respeta lo que consideremos necesario, ya que es probable que la foto responda a un encargo -cada uno que asuma la cuota de riesgo que quiera o pueda-. Eso sí, luego las fotos las hacemos nosotros.

- Gente "corriente":
Si tenemos enfrente a una persona a la que le gustaría ser modelo pero que no lo es, ésta repetirá incesantemente las poses más estereotipadas que ha visto en las revistas, que no suelen ser sobre fotografía artística precisamente.

Estamos hablando de esa amistad que nos hace el favor, sin cobrar un duro, de posar para nuestras fotos. Tiene quizás el perfil físico que buscamos, pero ninguna o poca instrucción como modelo.
Algunas veces nos encontraremos con que tienen un gesto único para todas las tomas, ensayado frente al espejo y que consideran su "mejor cara". Debemos cuidar que no se atasque en ese gesto, pues no hay ninguna cara que valga para TODAS las fotos.

KGB foto

Fotos de J. Bárcena

· Siempre que nos sea posible, es interesante que charlemos con el retratado antes de la sesión, en un lugar ajeno a ésta, y de temas variados e intrascendentes. Les resultará más fácil posar ante alguien menos extraño, y contribuirá a crear un buen ambiente. hay quien incluso recomienda darle un "copita de vino dulce" que facilita la deshinibición. No dudo de su eficacia, pero soy poco partidaria de usar ese consejo. Además, qué haríamos con los niños ¿los drogamos?.

· Es bueno explicarles qué imágenes queremos conseguir. Habrá veces que nuestro objetivo no sea que salgan "guapos", y eso no es algo que suela agradar. Tenemos que hacerles comprender el mensaje que buscamos con las fotos.
Foto Joan Tomás
Fotografía de Tete Alejandre


· Una vez comience la sesión, tendremos que hablarle lo suficiente, con frases cortas y claras.

· No tardemos mucho en disparar: se desconcierta si no lo haces, y no aguantará el gesto. Si ves que tardas por alguna cuestión, dispara o simula que lo has hecho.

· La motivación suele jugar un papel importante: "muy bien".
Si está equivocándose, procuraremos no desanimar y decirle "eso está bien, ahora vamos a probar con...".

· Cuando obtengamos una toma que nos complazca, se la enseñamos para que vea cómo es el resultado, y cómo ha contribuido a él con su trabajo.

· Si quiere aportar algo le dejamos lo justo, para no hacerle creer que no tiene nada que decir en el asunto (sea cierto o no).


· No esperemos a que pregunte "¿así?", debemos decirlo nosostros: "un poco más alta la barbilla...más todavía...perfecto".

· Si salen a menudo con los ojos cerrados, pedimos que los cierren y los abran justo cuando avisemos.

· También suele funcionar decirles que miren para otro lado, incluso que su posición se modifique rápidamente cuando reciban nuestra orden de cambio.

· Si tenemos dificultad para que se nos entienda, podemos acudir en casos puntuales a indicar con nuestra propia pose o gesto qué es lo que buscamos. Si se trata de algo complejo, es posible que nos ayude hacer un croquis de la postura.

Hay casos como éste en los que deberemos
 hacer un croquis de la posición buscada

· Asume que la sesión no dará frutos interesantes hasta que pase un buen rato, la comunicación sea fluida, y la relajación llegue.

· Si podemos, contaremos con ayuda para retocar peinado, maquillaje o vestuario. Los pobres solemos pedirle a un compañero/amigo que haga de asistente. Colocar un paraguas en el flash, estirar una falda o quitarle el flequillo del ojo si hace falta. Si estamos solos, no tendremos más remedio que asumirlo nosotros.

Sesión con ayudante


· Toquemos lo menos posible, incomoda. No es una sensación agradable para el que posa que tengan que "colocarle" en posición. Sólo para urgencias.

· Si la escena lo permite, puede ayudar darles un objeto al que "agarrase" o con el que interactuar. Por ejemplo un bastón, un sombrero, una sombrilla...

Obra de Artés Fotógrafos (Almería)


Los ventiladores en el estudio, suelen ayudar a veces a conseguir movimientos de cabello o tejidos muy fotogénicos para algunos casos. Por el contrario, el viento en exteriores suele generar más dificultad que facilidad, pero se puede aprovechar para transmitir ideas determinadas (tormento, caos...).

Foto Richard Avedon

· La música puede ayudar mucho o para relajar, o para activar. Podemos incluso usar su ritmo para cambiar la postura. Puede ser un buen método contra el estatismo: cambiar de pose con la música, o incluso bailar. No es necesario que sea música disco ni regeetón. Vale clásica, jazz, hip hop o cualquiera que contribuya a reforzar el ambiente que queremos recrear.

· Otra forma de conseguir que haya mayor relajación es el humor. No hace falta contar chistes, pero una broma a tiempo, puede ayudar a que le quiten trascendencia y nerviosismo a la actividad que realizan.

· La comodidad física es un factor que disminuye la fatiga al posar, pero desgraciadamente no siempre es lo más fotogénico. Si sumamos las luces, a veces molestas, tendremos al modelo deseando escapar de la tortura. Hay que hacer descansos o pausas bien medidas. Varias si es preciso, mejor no muy largas para no salirnos del todo de la dinámica de trabajo.

Getty Images

· Los hombres suelen ser más conservadores frente a la cámara. Habrá que estimularlos más con nuestra charla o música, y procurar que se deshiniban creando un buen ambiente -esto no es sólo para ellos, claro- .


Foto OD


· Para eliminar "interferencias", debemos procurar despejar de personas el lugar de las tomas. La excepción puede ser la de una "carabina" (familia o amigo/a) que dé seguridad al retratado. Sólo para emergencias y haciéndoles saber amablemente que su comportamiento debe ser el de una figura de escayola.

Mención especial serán las sesiones con niños. Hoy han nacido con una cámara hasta en el paritorio por lo que suele ser relativamente fácil que no estén cortados.

Retrato de niña en estudio. Un objeto le ayuda a distraerse.

Puede ocurrir justo lo contrario, que estén como en el patio del cole (especialmente los varones, que suelen ser menos dóciles). Hay que procurar amabilidad pero con autoridad -casi nada-. A veces funciona proporcionarles el estímulo de un premio si hacen bien su parte: "tengo un regalito para tí...". No hay niño que se resista a una sorpresa.

Retrato de Artés Fotógrafos
Suelen tener poca paciencia y aburrirse pronto de estar ahí. Hay que buscarles algo que les distraiga,  objetos que puedan manipular, incluso contarles alguna historia o preguntarle por sus cosas.
Las mentes inquietas han inventado el DaisyGrip, que facilita la distracción del niño y la labor del fotógrafo. Lo que no inventen...

Accesorio para facilitar la fotografía infantil

Una sesión con niños y mascotas es un caos, pero apuesta segura para fotos tiernas, simpáticas, y el crío estará más cómodo y menos impaciente. Cuidado, que algunos animales se asustan con los flashes.

Niños+mascotas= resultados gratificantes


Eso sí, debemos de ser muy rápidos, no podemos esperar una sesión larga. Hay que asumir que no son adultos.

Vídeos sobre toma de retratos, donde podéis ver cómo el fotógrafo actúa con una modelo no profesional.





Para todas las ocasiones, hay una regla que es imprescindible: al modelo durante la sesión SOLO le habla el fotógrafo. Estén o no acompañados, se debe establecer una comunicación única y sin distracciones entre ellos.
 Si se trata de retratos de más de una persona (colectivos) la complicidad se amplía, pero aún así no debe desviarse la atención. La batuta la llevará el mismo. Incluso podemos decidir si dar "rienda suelta" ,  sobre todo si se vé que los modelos se complementan y, como dicen en el cine, tienen "química".



En la red hay montones de ejemplos de poses, "recetarios" de posiciones para tomar fotos. No soy amiga de ellos, ni tampoco de los "consejos para salir bien en las fotos". Nuestro objetivo puede ser muy distinto a conseguir la máxima belleza, y a veces nos encontramos con impedimentos para conseguirlo.

Bueno, espero que os sirvan estas ideas. ¡Suerte!. Ahí va un video ilustrativo;


domingo, 9 de junio de 2013

Imagenes del pasado... ¿actualizadas?



Obras de Irina Werning

Las ideas en el terreno de la fotografía no paran de surgir. Una fotógrafa argentina llamada Irina Werning, ha tenido la ocurrencia de recrear las imágenes entrañables que sus clientes tenían como recuerdo, llevándolas al momento actual: “Me encantan las fotografías antiguas de aspecto retro, de modo que un día me decidí a volverlas a tomar, reviviendo los momentos del ayer en el futuro de hoy”. 
Obras de Irina Werning




Los resultados son simpáticos y a veces hasta grotescos, pero siempre curiosos de contemplar. ¿Te atreverías a hacerlo tú?.

sábado, 25 de mayo de 2013

Mostrar "nuestros frutos"

Me ha salido un título entre gastronómico y erótico, pero que me sirve para lo que quiero tratar: cómo presentar nuestras obras fotográficas en una muestra pública. En especial para darnos a conocer a aquellas personas ajenas a nosotros y nuestro entorno: clientes o consumidores potenciales, o simples espectadores.
Por hacer un simil: el embarazo (también llamado gestación) sería la culminación de la concepción de nuestra obra -que se produjo cuando tuvimos la idea-, pero ahora debemos parirla, sacarla al exterior, hacerla nacer para el resto del mundo. Además, como sabéis muchos de los espermatozoides que salen, no llegan. Algunos embarazos, se estropean antes de que el feto madure o incluso cuando queda poco para dar a luz. Pues eso también pasa con las creaciones artísticas. Llegan al público una parte ínfima de las que podrían ser y, no siempre las mejores -igualito que con los seres humanos-.

Entonces ¿para qué exponer?. Cada uno que escoja sus motivos: para ver las caras de los visitantes al contemplar las fotos; para intentar vender y recuperar unos "eurelios", o para mostrar en qué hemos invertido nuestra vida durante un tiempo.

Lo ideal sería buscar patrocinador y cubrir los gastos a priori (o una parte al menos). Eso se puede conseguir haciendo un buen "proyecto", y vendiéndolo a alguna institución o empresa que tenga afinidad con el tema o con las artes plásticas en general: fundaciones, asociaciones, etc.

Exposición fotográfica convencional en Murcia

Nunca debemos subestimar el poder de nuestra exposición y hacerla de forma descuidada, especialmente en lo conceptual. Uff, cómo ha sonado eso. Da miedo. 
Bueno, que nadie se asuste, sólo es mi opinión, pero si estamos alumbrando una obra, con lo que cuesta que sea una realidad, el darla a conocer de manera poco cuidada, es sólo la opción para la escasez total de recursos, tanto materiales, como de tiempo o de ideas. Esto podría hacer que no se apreciara o que costara entenderla, porque su contexto o su presentación no lo facilitaran.
Todos hemos podido ver alguna vez una exposición mal montada, con poca o demasiada luz, sin facilidad para la lectura de las imágenes por culpa de cristales demasiado brillantes, o unos marcos demasiado apilados... prescindible de visitar.
He visto fotos atravesadas por alfileres o chinchetas en la pared, o pegadas con cinta adhesiva sin más soporte (ahora algún vanguardista dirá que eso es la tendencia actual y que me paso de carca, pero no estoy hablando de un montaje premeditado que apoye un mensaje a transmitir por las imágenes, sino de una manera rotundamente cutre e irrespetuosa de exponerlas).
Y entonces ¿qué hay que tener en cuenta para que la exposición sea digna y contribuya a que se comprendan las obras?.
Pues no es nada fácil, porque son muchos mimbres con los que hilar y no siempre dependen de nosotros. Aún así, me voy a atrever a analizar aquello que se debe cuidar para exponer:

- Obviamente hay que tener un mínimo de producción artística, y que ésta tenga cierta unidad (temática, formal, técnica...). Nada más caótico que un montón de imágenes inconexas sin más en común que la mano que las ha traído allí.
Incluso cuando se trata de una muestra colectiva, se debe buscar un hilo conductor, para que su "lectura" no se convierta en un caos para el espectador. Y hablando de "lectura", el orden de las obras dentro de la sala tampoco debe dejarse al azar. Hay que pensar qué interesa que se vea antes y qué después, según el criterio que creamos conveniente.

Serie de Helena Almeida
- Soporte de las imágenes. Podemos proyectarlas (mucho más barato que el soporte físico, pero cuidado con las condiciones de visualización), o bien podemos exponer copias en papel fotosensible, o en otros materiales más nuevos generalmente impresos con tinta: metacrilato, dibond, aluminio, lona, lienzo, foam, vinilo, papel acuarela, madera... Más caros por lo general que el papel corriente, pero que pueden ahorrarnos la necesidad posterior de un soporte rígido o marco para su montaje.

Foto impresa en metacrilato con bastidor trasero para montaje en pared

Por cierto, el acabado mate, mata colores; y el brillo puede dificultar la visión según se ilumine, así que, no da igual (hay que comprobar antes cuál beneficiaría más a nuestras obras). Este es el catálogo de una muy prestigiosa empresa madrileña (no llevo comisión, pero os lo pongo para que os hagáis un idea de las numerosas posibilidades que hay).
Pero para soporte verdaderamente lejos de lo convencional, tenemos las instalaciones e intervenciones fotográficas. Cualquier trabajo no es adecuado para ello, pero aquí tenéis un artículo para ampliar horizontes.

Intervención fotográfica de JR en un barrio de Brasil
Obra de JR sobre cajas acústicas
Instalación fotográfica en Pekin

Intervención fotográfica en Barcelona

- Montaje individual de cada obra o "enmarcado". Acabamos de ver que en algunos materiales se hace innecesario. Las nuevas tecnología incluso nos permiten hacer una impresión que contenga varias fotos y presentarlas como una línea seguida:
Exposición "Mitos en la intimidad" en la fundación Canal de Madrid

Se lleva prescindir del passpartout, pero lo cierto es que éstos aún se siguen usando -en blanco, gris o en negro, que suelen servir para "tout"-.
Respecto al marco, se llevan la palma el negro o el plata, cuanto más fino mejor, menos estorba. Pero no es una regla inviolable. Si queréis ser innovadores, podéis usar cualquiera, pero ojo, no perdáis el buen gusto. Eso sólo es para atrevidos que trasgreden las normas aposta.
El cristal protector me arriesgaría a recomendar que fuera siempre mate.
Por cierto, podemos enmarcar individualmente o varias imágenes en un mismo marco, pero que sea por concepto, no por pereza.
Para los más modernos, es tendencia pegar las obras en la pared sin más, para reforzar la sencillez o la crudeza de las imágenes. Os dejo un ejemplo:

Exposición contra la violencia en la Fundación Canal de Madrid

- Información escrita que vamos a aportar. Lo mínimo que se despacha es el papel donde se recogen todos los datos de las obras -el típico "listado"-.

Fotos con cartela informativa. Fundación Telefónica. Madrid

Si optamos por hacer "cartelas", podemos informar sobre el título de la obra, la fecha, el lugar, incluso el material empleado.
Se puede añadir al comienzo o final de la muestra, un texto que hable sobre el conjunto de las obras o sobre el autor o autores, etc. Si disponemos de equipo de sonido, podemos poner el texto hablado para que sea "escuchado", o también está la opción de proyectarlo si las condiciones de la sala lo permiten.
Suele ser interesante, enriquecedor -y barato- poner un libro de "sugerencias" para el público a la salida. Nos servirá de recuerdo y sabremos cosas que no se averigüan con otros métodos. Incluso nos harán reir las conclusiones que algunos pueden sacar de nuestras obras, nada que ver con nuestra intención creadora.
Tarjetón

Para casos en los que el presupuesto no sea un problema, podemos aportar un tarjetón, un folleto o incluso un catálogo. La estética de éstos deberá ir en consonancia con las obras, y el diseño ganará mucho si lo realiza un buen profesional (y no me refiero al operario de turno de la imprenta, sino a alguien creativo y que sepa destacar con los materiales y la maquetación, una producción artística). Ya sé que no es fácil, pero merece la pena.

Expo de Larry Burrows, con texto explicativo sobre la pared de la sala

- Elección de la sala. Ah, pero ¿se puede hasta elegir?. Pues no, casi nunca es donde quieres sino donde puedes. Lo ideal es que sea una sala dedicada a esto, no un pub o una cafetería muy populosa con las paredes a nuestra disposición -y a la de todo el que se tome una tostadita y se siente delante de las fotos a charlar-.

Fotografías sobre Naturaleza en una cafetería de Huesca

Es cierto que se va a ser visto por muchos pero ¿en qué condiciones?. ¿Podremos acercarnos a mirar las imágenes, a ver su contenido y apreciarlo?. ¿La iluminación será adecuada para visualizar las fotos?.
Algunos locales tienen espacios más adaptables, pero lo habitual es que nos cedan las paredes que quieren "rellenar". Usar esta opción sólo si no hay otra y somos conscientes de las limitaciones.

Y si conseguimos una buena sala, ¿ya está todo solucionado?. Pues lo siento, pero no. Hay que ver con qué iluminación cuenta, el color y el material de las paredes (las que están llenas de agujeros y restos de otras muestras, son muy poco favorecedoras). Nos interesa que nos dejen mover las luces, cambiar el espacio interior si es necesario (dejarlo diáfano o crear zonas o recorridos con elementos móviles o paredes falsas), "retocar" si lo necesita la superficie de la pared, o incluso pintarla o forrarla a nuestra conveniencia. Usar mobiliario (bancos, macetones...) o poderlo retirar si nos estorba.

Sala de exposiciones del Teatro madrileño Fernán Gómez.
Fotografías agrupadas, sala en penumbra con bancos para la observación

Además está el tema del horario de visitas, y de si hay personal de vigilancia asignado en ese horario. Si no, hay que llevarse un crucigrama o un smarphone para hacer "guardia".
Y ya que hablamos de horarios, aprovecho para advertir que escoger una buena fecha puede suponer un acierto o un error añadido. Los flujos de público pueden ser más propicios en ciertos momentos -coincidencia con eventos, festividades, etc-.
Otra opción arriesgada pero no imposible es exponer al aire libre, en exteriores. Los materiales del soporte tendrían que ser resistentes a las inclemencias temporales, y a ciertas horas, quizás no dispongamos de iluminación. El formato necesariamente deberá de ser grande para no perderse en una "selva visual". No debemos olvidar el tema de la seguridad. Las obras, sobre todo si están en plena calle, pueden sufrir vandalismo o robos. Ese peligro se puede minimizar con caballetes o soluciones similares anclables al terreno. Es una forma de exponer que generalmente necesitaría el apoyo económico y de infraestructuras de una gran empresa o institución. Ahí van algunos ejemplos:

Exposición al aire libre en la Alameda de Hércules, Sevilla.

Paneles retroiluminados para la visualización de las obras












Exposición de fotografias sobre los edificios circundantes
 en la azotea del Círculo de Bellas Artes de Madrid.

¿Y si exponemos en un stand de una feria?. Pues depende de qué sea la feria, pero será siempre una jungla y habrá que agudizar mucho el ingenio para destacar. Solo apto para optimistas y montajes muy creativos.
Instalación de fotos en ARCO 2012, Madrid.
Exposición de ARCO 2012, Madrid.

Fotografías de Stars Wars en una feria de frikis

Expo de fotos en ARCO 2008, stand del Ministerio de Cultura

Por cierto, si exponemos en una galería de arte, hay que negociar las condiciones económicas. No suelen cobrar por la sala, pero se llevan comisiones sobre las ventas. Eso sí, tienen cartera de clientes y el público que va, suele ir con un interés comercial, y eso es más que interesante.
Sea Galería o Sala de exposiciones, deberían tener un seguro de incendios, o que cubra posibles desperfectos -o incluso robos- que las fotos puedan sufrir.

- Disposición de las obras dentro del recinto: a qué altura, dónde se colocarán, en qué orden, si se agrupan en base a algún criterio o sólo se alinean en fila "de a una". Si se agrupan, que sea con un criterio coherente: formas, colores, género, serie, etc. Por cierto, agrupar no es apelotonar.

La altura debe ser adecuada para una persona de estatura media. La elección de hacer "ristras de fotos" montadas sobre el típico marco de clip, hay que dejarlas para los cutres o los muy vanguardistas. Como habéis podido ver en las imágenes de ejemplo, hay muchas disposiciones posibles, y aunque los puristas siguen defediendo la alineación clásica, no debemos cerrarnos a otras disposiciones, pero sin volvernos locos. En caso de duda, mejor lo clásico experimentar con lo que no se domina.

Exposición de fotos estenopeicas, montadas sobre
passpartout clásico en blanco y agrupadas con gusto.
Ristras de fotografías en la Complutense de Madrid. Para llorar.
Fotos de Catalá-Roca agrupadas pero no apelotonadas.
Los huecos son adrede.

Fotografías de Puerto Vallarta. Pegadas en cartulina y "tendidas" con pinzas
 en un cordel, ordenadas según si son horizontales o verticales, 
y llenando toda la pared de la sala. Un horror

Es bastante común encontrarnos con que en la sala hay un sistema de rieles de los que cuelgan tanzas con un gancho al final, para evitar los agujeros constantes en las paredes. Los aparatos de luz también pueden estar insertos en rieles que facilitan su desplazamiento:

Sala del Ayuntamiento de Santoña
¿Y si el espacio del que disponemos, no sólo no es una sala de exposiciones, sino que no tiene ni espacios en las paredes donde colocar un triste cuadro?. Hay que agudizar el ingenio, crear falsos tabiques, aún contando con poco presupuesto se pueden hacer unos paneles a modo de "biombos" que nos sirvan como superficie expositiva. Con unas estructuras compradas o con un poco de bricolaje, solucionado (y como son para nuestras fotos, las pintamos o guarreamos a nuestro gusto). Ah, descartad las rejillas metálicas y las celosías de madera. Quedan mejor en un salón de celebraciones.

Paneles temporales para exponer
Exposición sobre estructuras temporales

- Iluminación de las obras. Otra cosa que se suele escapar a nuestras manos. La sala viene con la luz que viene, y con mucha suerte, podremos dirigirla. Mucho cuidado con dejar alguna obra sin luz o sobreiluminada, y con los brillos que esto pueda causar. Nadie ve bajo un brillo -bueno, no le pregunté a Superman-.
Se pueden hacer las obras en un papel semitraslúcido (antes de la era digital, suspirábamos por el cibachrome), y montarlo sobre una caja de luz, retroiluminando las fotos. Se asemeja a la vista a una diapositiva, salvando las distancias claro.
Un apunte: hace tres o cuatro años que se está poniendo de moda las exposiciones más "cool", lo que yo llamo estilo "cueva", en penumbra casi.

Exposición de Ferragano en Florencia.
Fotos sobre caballetes y montaje a modo de "instalación".

- Buscar una conexión conceptual entre las obras y cómo se exponen. ¿Que qué es eso? pues algo que no se suele cuidar pero que puede añadir valor a nuestras ideas. 
Si por ejemplo se trata de fotografías de paisajes con el mar como protagonista, y queremos que de su contemplación se transmita el poder o la calma que éste puede tener, ese objetivo no deberíamos olvidarlo: unas copias grandes, con su propio espacio independiente en la sala -sin apelotonar y con espacio vacío alrededor-, colgadas de forma invisible del techo, en lugar de ponerlas en la tradicional pared; presentando mar en calma y tempestad uno al reverso del otro, y con ruido de mar de sonido ambiente con volumen alto... transmite mucho más que una hilera de fotos colgadas a la forma convencional ¿no creéis?.

Si por el contrario vamos a mostrar una producción de desnudos en la que nuestro mensaje a transmitir es que estamos viendo imágenes de la intimidad de unas personas que no se saben observadas, la idea saldría reforzada si las copias fueran de pequeño formato (hay que acercarse para apreciar los detalles, como si miráramos por una mirilla), y una sala en penumbra, iluminando puntualmente las obras, refuerza el concepto de voyeurismo que supuestamente queremos expresar con nuestra colección. El sonido ambiente no sería tan necesario como en el otro ejemplo, pero podríamos añadir una música sugerente cercana a lo erotizante a un volumen suave, o bien ruido de personas dentro de sus quehaceres cotidianos domésticos (los espías lo escuchan "todo"). 
En el caso de estas obras, si la sala con la que contamos es amplia, deberíamos tender a achicarla, incluso colocando falsos tabiques, pues un espacio amplio y diáfano no contribuiría a la sensación de intimidad pretendida. La verdad es que sería ideal organizar pequeñas cabinas o espacios pequeños independientes, organizados de forma laberíntica, y que en cada uno de ellos existiera una cerradura o agujero para que el visitante tuviera que ver la obra a través de él.
A estas alturas, algunos estaréis pensando que vaya forma tonta de complicarse la vida, pero no podéis negar que las obras se verían reforzadas en su mensaje, que es lo que en principio yo pretendía explicar.

También hay quien opina que hay mucha tontería en plantear así las muestras. Que mucho ruido y pocas nueces (luego las fotos no son de calidad ni nada). Es posible. De hecho hay un refrán muy antiguo que dice que "el buen paño en arca se vende", o sea que si las fotos son buenas, no es necesario cuidar su presentación. Hace años que se sabe que lo del paño ya no vale para la sociedad actual -sea justo o no- en la que la apariencia lo es todo.

Cartel anunciador de exposición fotográfica

- Comunicación. Hay que buscar medios para publicitar la muestra: redes sociales y/medios de comunicación. Sí, vecinos y amigos también, pero no cuentan como público, aunque se coman los cacahuetes de la inauguración. Por cierto, ¿conviene?. Siempre. Con o sin copita de vino español, pero un pequeño acto dignifica la muestra y es la excusa perfecta para reunir gente. Podéis hacer algún cartel que la anuncie y repartirlo física o virtualmente como carta de presentación. Por favor, el texto legible y breve, no como en este ejemplo, que casi lleva más texto que imágenes


Mejor como estos, claros y directos, sin olvidar la creatividad y la composición.




A estas alturas no os lo vais a creer, pero mi intención era la de ayudar, y no la de desanimaros. ¡No dejéis de exponer!  ¡Y no olvidéis hacerle fotos a la muestra!, servirán para conseguir patrocinadores y repetir en otras ocasiones.

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