¿Ser ecuánime, no mostrar tendencias en tu forma de actuar, ser imparcial....quizás?.
En fotografía, mejor dicho, en técnica fotográfica, objetivo es un tubo. Así de simple.
Pero no cualquier tubo. Uno con un montón de vidrios "especiales" dentro, hechos de sílice fundida, y alguna que otra cosilla más que iremos descubriendo.
Interior de un objetivo marca Leica.
Imagen extraída de cuantohipster.com
Vidrios ópticos
Esos vidrios son especiales tanto en su materia como en su forma, y están ahí para ayudarnos a definir la imagen que forma la luz que entra por un orificio (gracias al principio de la cámara oscura, que puedes consultar en esta entrada).
Ya en el siglo XVI, mucho antes del nacimiento de la fotografía como tal, alguien pensó que si colocaba un vidrio con forma de lenteja -de ahí el nombre de "lente"- en el agujero (llamado estenopos) de una cámara oscura, la imagen que se dibujaría en su interior sería más luminosa y nítida.
Tan genial idea fue de Giovanni Battista Della Porta, y ésta, facilitó hacer estenopos más amplios por los que se podía dejar pasar imágenes más luminosas.
A través de estos agujeros, y por acción de la refracción que los rayos de luz padecían al atravesar la lente que los cubría, los puntos que componían la imagen eran más definidos gracias a la convergencia de los rayos sobre un lugar que, en términos ópticos, viene a conocerse como "foco".
Por tanto, cuando "enfocamos" no hacemos otra cosa que buscar el lugar donde se encuentra ese foco, ese punto que se sitúa en el llamado "plano focal", donde podremos conseguir que la imagen formada por la luz sea más nítida y parecida a la realidad de la escena.
Imagen extraída de legiophotos.blogspot.com.es
Volvamos a los inicios: la lente que usó Della Porta era una lente positiva o convexa que, por su forma, concentraba los rayos. Pero hay muchos más diseños de lentes, que pueden tener diversos efectos sobre la luz.
Tipos de lente
Las positivas, hacen que los rayos converjan -la citada convergencia gracias la cual nuestras imágenes se ven más nítidas- y las negativas, que se separen -diverjan-.
La mayoría de los objetivos llevan de los dos tipos de lentes, combinando los diferentes efectos que tienen estas piezas de vidrio en la desviación de la luz.
Diseño interno de objetivo marca Ricoh.
Imagen extraída de dsrlmagazine.com
El diseño de cada lente y su poder de refracción (que también depende de la densidad del material), va a hacer que la luz vaya atravesando un "pasillo de vidrios" que la irán desviando hasta llegar a su destino final: el sensor de la cámara.
Allí, imagen de la escena apuntada por el objetivo, debe reconstruirse para dejar de ser un simple puñado de rayos de luz, y ser figuras reconocibles.
Las lentes de nuestros objetivos tienen un material y un proceso de fabricación muy selecto
Además, las lentes son modificadas en su diseño para que así, los resultados que producen sean más cercanos a una imagen bien definida, sin deformaciones ni otro tipo de defectos,
Esos defectos son conocidos como "aberraciones", y éstas pueden ser geométricas o bien ser cromáticas.
- Las geométricas pueden ser esféricas, y se producen cuando la imagen de un punto de la escena que queremos fotografiar, no es un punto en la fotografía, sino un disco circular. Para intentar corregirla se pueden combinar lentes convergentes y divergentes que se compensen entre sí.
Imagen extraída de glosariografico.com
- Otros tipos de aberraciones geométricasson la coma, la distorsión y el astigmatismo
Imagen extraída de hyperphysics.phy-astr.gsu.edu
Imagen extraída de tecnologia.facilisimo.com
Imagen extraída de arisvisionjuarez.com
Imagen extraída de teleformacion.edu.aytolacoruna.es
Imagen extraída de Histoptica.com
Imagen extraída de pendientedemigracion.ucm.es
- Las cromáticas se producen debido a que cada color (que está incluido en la luz blanca que dibuja nuestra imagen) se desvía con un ángulo diferente al atravesar la lente. por tanto, la imagen de un punto blanco, serían tres puntos de cada color primario, situados a diferente distancia cada uno de la lente.
Se puede corregir confinando diferentes lentes y con recubrimientos que éstas reciben para controlar la desviación de los distintos colores.
Imagen extraída de Realovirtual
Longitud focal
Es un concepto crucial para comprender los resultados que nos proporciona un objetivo. En este video tenéis una panorámica sobre este tema del objetivo:
Ese trata de una distancia entre dos lugares, pero para medirla, necesitamos que nuestro objetivo esté enfocando a algo muy muy lejano de nuestra cámara -ese lugar está a una distancia conocida en fotografía como "infinito"-.
¿Porqué a "infinito"?.
Pues porque en esa posición, las lentes están lo más cerca posible del plano focal ya que, para formar una imagen nítida, las lentes deben irse desplazando conforme a la distancia a la que tengamos el objeto que queremos fotografiar -de forma similar a cómo nosotros debemos retirarnos de un objeto muy cercano para poder verlo nítido, "enfocado"-.
Imagen extraída de Fotografíaparaprincipiantes.blogspot.com
¿Y qué cuál es ese plano focal?. Es el lugar dentro del espacio interior de la cámara, donde se forma la imagen nítida en nuestra máquina de fotos (en las réflex allí es donde está colocado el sensor).
Imagen extraída de mirinconpersonal.eu
A más cercano de nuestro objetivo, más lejos forman las lentes la imagen nítida sobre el plano focal y viceversa.
Nikon.com.mx
Las diferentes combinaciones entre distancias dentro de la cámara y fuera de ella, son las conocidas como "distancias conjugadas" (distancias focales que varían en función de la distancia del objetivo al sujeto fotografiado o escena).
http://es.ccm.net
Siendo así, cuando se enfoca a una distancia muy lejana, las lentes -se mide en realidad desde el centro óptico de la lente principal- se acercan lo más posible al plano focal, y esa distancia que los separa, se llama Longitud Focal (LF).
Una longitud focal corta nos ofrece una imagen muy distinta a una larga, con diferente escala de los objetos, una perspectiva y ángulo de visión distinto, y con posibilidad de enfocar más o menos de cerca a la escena.
imagen extraída de ilovephotograph.weebly.com
La definición puede parecernos un poco espesa, pero no deja de ser una medida entre dos elementos: el plano focal y el centro óptico de la lente principal de nuestro objetivo, cuántos milímetros los separan cuando estamos enfocando a una escena muy lejana de la cámara (infinito).
Tipos de objetivos
imagen extraída de xaviergp.blogspot.com.es
Como ya he referido, la longitud focal nos permite diferenciar entre objetivos standard (normal), teleobjetivos y angulares. También podemos encontrar objetivos de Longitud focal variable, llamados zoom. Cada uno de ellos nos ofrece un ángulo de visión, perspectiva, escala de imagen y distancia mínima de enfoque diferentes.
Imagen extraída de signoeditoresfotografia.es
Objetivo Standard
Tiene una longitud focal de una medida igual (se suele redondear) a la diagonal del sensor o película que acepta la cámara.
Por tanto, no hay un objetivo standard con unos milímetros determinados para cualquier cámara, sino que dependerá de esa medida citada.
Imagen extraída de quecamarareflex.com
De esta forma, un objetivo de 50mm, si está cubriendo con su imagen un sensor Full Frame, se considera "normal" o standard, pero no será así si esos 50mm están en una cámara con un sensor APS, ni para una cámara de Formato Medio, ya que no ofrecerían una imagen de iguales características.
Imagen extraída de es.ccm.net
Un objetivo "normal" siempre ofrece un resultado visual idéntico, sea cual sea su longitud focal, si está cubriendo el material del tamaño correspondiente.
Objetivo de 150 mm (normal para material sensible de 9x12 cms)
Imagen extraída de blog.uchceu.es
Cámara de formato medio con objetivo de 80 mm (estándar para ese formato)
Imagen extraída de casanovafoto.com
¿Qué características son las que tiene que cumplir?. Las que se acercan a la visión del ojo humano:
- Ángulo de visión de unos 45º.
- Escala de imagen semejante a la que veríamos a simple vista -ni ampliada ni empequeñecida-.
- Distancia mínima de enfoque de unos 45 cms (si no estamos hablando de objetivos especiales, como los macro, que están diseñados para enfocar más de cerca-
- Perspectiva "normal" en la imagen, sin sensación de mayor amplitud o menor que la que percibimos en la realidad.
Objetivo estándar para cámara réflex FF.
Imagen extraída de quecamarareflex.com
Objetivo de 28 mm. Estándar para APS
Imagen extraída de cámaras.uno
Objetivo Angular
Su longitud focal es menor de la diagonal del sensor o película que acepta la cámara. Osea, por debajo del "normal" o standard, ya tenemos un angular.
Angular de 16mm
Imagen extraída de rugift.com
Tendremos:
- Ángulo de visión de más de 45º.
- Escala de imagen empequeñecida -todo más pequeñito-.
- Distancia mínima de enfoque de menos de 45 cms, o sea, que podemos acercarnos al objeto bastante -ojo, saldrá nitido, pero probablemente deformado-.
- Perspectiva "espaciosa" en la imagen, con sensación de mayor amplitud de la que percibimos en la realidad -muy típico para fotografiar pequeños espacios interiores, que así, no parecen tan pequeños-.
- Es común en estos objetivos que se produzcan aberraciones en las imágenes, con resultados más evidentes cuanto más corta la longitud focal.
Fotografía con objetivo de 8mm
Imagen extraída de lonelyspeck.com
Objetivo Tele
Su longitud focal es mayor de la diagonal del sensor o película que acepta la cámara.
Objetivo de 400 mm.
Imagen extraída de cámaras.uno
Por encima del standard, ya tenemos un tele, con:
- Ángulo de visión de menos de 45º -cuanto más larga la longitud focal, más estrecho el ángulo-,
Imagen extraída de dzoom.org.es
- Escala de imagen ampliada -todo parece crecer y acercarse a nuestra cámara-.
- Distancia mínima de enfoque de mayor de 45 cms.
- Perspectiva aplanada en la imagen, con sensación de estar comprimido -las cosas que salen en la foto, aunque estén cada vez más lejos de la cámara, parecen estar más cerca entre sí de lo que están en realidad-.
Objetivo Zoom
Su longitud focal es variable.
Ésta, suele indicarse con un par de números separados con un guión. De esta forma sabemos desde dónde comienza nuestra longitud focal más corta, y hasta dónde podemos llegar.
Esto se hace posible gracias al deslizamiento de las lentes dentro de nuestro "tubo".
Movimiento de las lentes dentro de un objetivo zoom:
Imagen extraída de dcamaras.com
Estos objetivos suelen ofrecer menos calidad de imagen que un objetivo de longitud focal fija -especialmente si el intervalo es muy grande-, pero son muy cómodos y populares.
Ejercicio práctico
Por tanto, aunque podemos hacer la misma toma con longitudes focales distintas -mismo encuadre, para lo cual debemos de buscar una distancia diferente de nuestra cámara a la escena-, el resultado visual puede ser muy diferente.
Os propongo que hagáis un ejercicio, tomando un objeto del paisaje como referencia -que esté de frente al objetivo-, situándolo al mismo tamaño y en el mismo lugar de vuestro encuadre, pero usando la longitud focal "normal", "tele" y "angular" de vuestro equipo.
Tendréis que moveros para conseguirlo, y no será sencillo si no usáis una referencia visual para "encajarlo", pero... ¡vosotros podéis!.
Recordar de aportar la información de siempre (datos del equipo y de exposición), además de la diagonal del sensor, y los milímetros que habéis usado en vuestras tomas de Angular (la mínima longitud focal que podáis), Tele (la máxima longitud focal que podáis), y los del Normal (si habéis "redondeado", así podré saber a cuánto).
Podéis comprobarlo (fijaos en la transformación del fondo de la imagen) en estas fotos de Domingo Díaz:
Angular
Normal
Tele
La segunda parte del ejercicio -que ahora os propongo- es usar una vez más vuestro Normal, angular y tele para fotografiar un paisaje. Ahora hacemos las tomas variando la longitud focal -bien con un zoom o con varios objetivos-, sin movernos del sitio, las fotografías serán muy distintas.
Angular
Normal
Tele
Gracias Domingo por compartir tus resultados. No olvidéis los datos en el documento que incluya las tres imágenes, y dadme los 6 jpeg (en dos carpetas de 3+3 separadas) con los nombres de Angular, tele y normal. Seguiremos diseccionando nuestro "tubo especial", en la entrada "Qué es objetivo (segunda parte).
Eso es lo que se dice cuando algo es recíproco, "Tanto monta o monta tanto...".
En fotografía utilizamos la "reciprocidad" para hablar de la equivalencia en exposición que puede suponer a la hora de usar los controles de nuestra DSLR -obturador, diafragma e ISO- modificar éstos en pasos EV o Stops.
Osea, que dejamos pasar la misma cantidad de luz para hacer nuestra foto, si cambiamos -sabiendo lo que hacemos- un control u otro.
Ya tratamos este tema en esta entrada, (El Brazo "listo" de la ley), pero vamos a insistir, pues es un tema básico para el manejo de la cámara en modo manual, que es que se aconseja en la mayoría de los casos (hay excepciones, como en todo).
Si entendemos el concepto de reciprocidad, podemos controlar los resultados de nuestras fotografías sin problemas.
De lo contrario, es mejor poner el "piloto automático" y que sea el resultado que la máquina decida...
Diafragma
Bueno, como sabréis, cualquier cámara tiene en el objetivo un agujero de diámetro variable -podemos hacerlo mayor o menor dentro de unos límites- que deja pasar las luz para que entre en el interior formando la imagen (si no sabéis cómo se forma la imagen dentro de una cámara, miradlo en este post anterior).
Diafragma en un objetivo fotográfico.
Imagen extraída de desarrollodemirada.blogspot.com
Ese agujero maravilloso se llama diafragma, y cada vez que modificamos su tamaño en una posición o Stop -olvidaos de controlarlo si estáis en Automático o en Program, o con algún dibujito de los que aparecen en el dial- variamos el agujero de forma que el círculo tiene un área 1,4 veces mayor -si abrimos- o menor -si cerramos- que la posición actual.
¿Porqué 1,4?.
Pues porque es la raíz cuadrada de dos, que es la diferencia entre el área del círculo que deja al descubierto el diafragma, y del siguiente círculo que se forma al variar la apertura en un Stop o paso.
Anillo de objetivo con escala de diafragmas
(no está en todos los objetivos).
Imagen extraída de gbimagen.blogspot.com
Esto se traduce en que entrará más luz si abrimos un paso -dos veces más que antes- o menos luz si lo cerramos -dos veces menos-.
En nuestra máquina de fotos, en función del objetivo que tenga, podemos escoger entre un rango más o menos extenso de aperturas.
En esta animación podéis ver cómo queda el "círculo de entrada de luz" según si el diafragma está muy abierto, muy cerrado, o intermedio.
Diafragma en movimiento. Imagen de aprendefotografiadigital.com
Podemos ir escogiendo en una escala de "números f" que son el resultado de multiplicar por 1,4 el anterior de manera que, redondeando algunos números, la escala sale así (ojo, puede ser más o menos extensa que esta):
Escala "clásica" de números f.
Imagen extraída de pepearmario.blogspot.com
Habitualmente, si estamos faltos de luz, abrimos el diafragma -números pequeños- y si estamos "sobraos" lo cerramos y ya está, el caso en este momento es que la imagen se vea bien expuesta -ni muy clara ni muy oscura-.
Si quieres profundizar un poco más, lee esta página sobre los números f.
La escala de diafragmas es algo que hay que saberse desgraciadamente, pero no es tan difícil como parece. ¡Ánimo!.
Las cosas se complican más cuando en las cámaras actuales podemos utilizar "pasos intermedios" entre un diafragma y otro. Según cómo lo tengamos configurado en la cámara, hay pasos que son la mitad entre dos posiciones, y otros que son un tercio o dos entre dos diafragmas "clásicos".
Pues sí, son ya muchos números, pero poco a poco, con la práctica se os irán quedando en la memoria.
Canonistas.com
Profundidad de campo y diafragma
Pero cuidado, cuando elegimos un número f, hay que saber que por una u otra opción, la imagen se ve afectada -no sólo en su luminosidad-: si abrimos mucho, los planos más alejados de la cámara se vuelven borrosos y si cerramos mucho, se aprecian con mayor nitidez.
Escala de diafragmas con pasos "clásicos"
y su resultado en la imagen en cuanto a profundidad de campo.
Imagen extraída de techniblogic.com
Es una cuestión de profundidad de campo (PC) que, además de por este factor, se ve también incluida por la distancia al sujeto enfocado y por la Longitud Focal del objetivo que usemos.
Calidad de imagen y diafragma
Además de afectar a la PC, el uso de un determinado diafragma, influye en la calidad de la imagen, que puede estar mejor o peor definida en función de esa elección.
Lo habitual -excepciones hay- es que los diafragmas muy abiertos no produzcan la mejor de las imágenes de un objetivo, ni tampoco los muy cerrados (no me quiero enredar explicando los motivos, pera no desviarme del tema).
No obstante, los fabricantes hacen pruebas que evalúan la calidad ofrecida por cada número f de sus objetivos, y suelen representarlas en gráficos que suelen venir incluidos en la caja de éstos.
Si no te atreves a interpretarlos, puedes hacer tus propias pruebas fotografiando una escena simple con las diferentes opciones y mirando tú mismo los resultados.
Prueba de imagen con diferentes diafragmas.
Imagen extraída de zoom.org.es
Se ha puesto de moda llamar al mejor diafragma -en cuanto a calidad de imagen- el "punto dulce" del objetivo.
Obturador
Una vez entendido que con el diámetro del diafragma dejamos pasar más luz o menos, hay que hablar del Obturador, un mecanismo que controla el tiempo que la luz está pasando.
En las cámaras muy antiguas, era un simple tapón que el fotógrafo quitaba a mano y volvía a poner después de contar un segundo o más. Cuando los materiales fotosensibles se mejoraron, no había posibilidad de abrir y cerrar a mano, pues eran fracciones muy pequeñas de segundo las que debía de estar entrando luz en la máquina. De ahí el invento de un dispositivo controlado por un temporizador.
En las cámaras réflex -y en muchas otras- se trata de un mecanismo parecido a una persiana con dos partes divididas: primera y segunda cortinilla.
Estas cortinas tapan al sensor y lo dejan al aire durante un tiempo controlado (generalmente una fracción de segundo) cuando pulsamos el disparador.
A ese tiempo se le llama velocidad de obturación y tenemos que decidir la que nos interesa.
Lógicamente, más tiempo entrando (velocidad más lenta) será una mayor cantidad de luz que un tiempo breve. Solemos dar velocidades lentas con las escenas de escasa luminosidad, y lo contrario para las luminosas.
De nuevo tenemos una serie de posiciones a escoger que dejan pasar el doble de luz de la velocidad anterior, o la mitad que la siguiente y no es por casualidad.
Está así calculado para establecer una equivalencia entre ambos controles -diafragma y obturador- de manera que si cierro un paso o Stop en el diafragma -cortando la entrada de luz a la mitad- pueda compensarlo si es necesario con un Stop en la escala de velocidades de obturación -dando el doble de tiempo de entrada de luz- para que la cantidad de energía luminosa total sea la misma que antes de modificar nada.
Velocidades de obturación.
Imagen extraída de revela2estudio.com
Osea, que si yo tengo una fotografía que tiene la cantidad deseada de luminosidad, pero modifico la velocidad de obturación en dos pasos hacia más velocidad -rapidez-, la foto me quedará mucho más oscura que la inicial: ocho veces más oscura.
Si quiero mantener la misma cantidad de luminosidad partiendo de las mismas condiciones en la escena, puedo hacerlo abriendo el diafragma dos pasos.
Ello debe dar resultado aunque a veces, puede notarse un pelín de diferencia debido a que los fabricantes de objetivos no hacen siempre bien bien su trabajo con los diafragmas, sobre todo en modelos económicos.
Movimiento y velocidad de obturación
Igual que con el número f, escoger una determinada velocidad de obturación tiene unas implicaciones en el resultado final de la imagen.
Imagen extraída de Magazing.gerunding.es
Si disparamos muy rápidamente, podemos congelar el movimiento, capturando con nitidez los objetos móviles y sin temor a que se nos trepide (mueva) la cámara mientras los fotografiamos.
Por el contrario, velocidades lentas pueden capturar el movimiento, dando lugar a imágenes que pueden estar borrosas, o por trepidación de la cámara, o bien porque el objeto se ha movido mientras echábamos la foto.
Imagen extraída de fotonovedades.com
Además, si la luz que va a permitirnos exponer la imagen, es de un flash, no podemos poner cualquier velocidad -nunca debemos superar nuestra velocidad de sincronización-, ya que nuestra cámara réflex necesita coordinar el movimiento de las cortinillas con el destello.
Cuando pulsamos el disparador de la cámara, se activan los dos controles -obturador y diafragma- y lo hacen dando lugar a un "caudal" de luz determinado que permitirá, si éste es el adecuado, obtener una imagen correctamente expuesta -desde el punto de vista técnico, con un histograma que tenga todos los tonos y sin cortes bruscos en los extremos- .
Aunque cuando aprendamos a controlar la cámara, podemos querer obtener resultados menos ortodoxos, hasta entonces es aconsejable que busquemos resultados más tradicionales en nuestras imágenes en cuanto a exposición se refiere.
¿Y qué valores usar?
...viendo los efectos que pueden éstos producir en nuestro resultado final, pues escogeremos en función de
· La necesidad de luz -que podemos consultar con el exposímetro y valorar resultados visualizando el histograma, incluso en algunos casos podremos usar esa gráfica en el Live View y alterar los controles antes del disparo- .
· Las características de la escena, que puede precisar de una gran profundidad de campo por ejemplo, o de una alta velocidad que detenga un movimiento.
Algunos efectos no se pueden conseguir si no se hacen con los parámetros adecuados.
Imagen extraída de 10mpx.tonibautista.com,es
Quizás la imagen que estemos buscando es una que no ve el ojo, pero sí la cámara, como puede ser una muy escasa profundidad de campo o una estela creada por el movimiento en el tiempo de un objeto luminoso:
Escasa profundidad de campo.
Imagen extraída de fotonostra.com
Velocidad de obturación muy lenta.
Imagen extraída de recuerdosdepandora.com
El ISO
Pues quiero empezar recordando que se escribe ISO y no Iso, ya que se trata de unas siglas (Institute for Standarization Organization).
Indican la sensibilidad del material que va a recibir la luz.
Si es muy sensible, con poquita luz tendremos suficiente para hacer la foto, pero si no lo es, necesitaremos mucha más energía luminosa para obtenerla.
Por tanto, es de vital importancia saber el que tenemos puesto (igual lo tenéis en Auto, pero si es así, no controlas el resultado tú).
Pantalla de la cámara donde elegimos ISO,
Foot extraída de fotolitos.wordpress.com
La sensibilidad del sensor de nuestra cámara determina si necesitaremos abrir más o menos el diafragma o dar más o menos rapidez al obturador.
También tenemos escala en la sensibilidad, y de igual manera, variar un paso, sería dar el doble -si bajamos- o la mitad de luz -si subimos-.
De nuevo nuestra elección tendrá consecuencias en el aspecto de la imagen:
Imagen extraída de lifehacker.com
- ISO alto, generalmente usado en escenas de escasa luminosidad. Las cámaras cada vez aceptan elevar más el ISO -cada una con mejor o peor resultado-,
Al escogerlo tendremos posibilidad de disparar a velocidades más rápidas y diafragmas más cerrados si queremos.
Las imágenes resultantes son susceptibles de aparecer granuladas o moteadas, de forma más evidente cuanto más pequeño sea el sensor de nuestra cámara, y más "limpias" si el sensor es mayor.
- ISO bajo (no suele estar muy por debajo de 100), recomendado para la mayoría de las tomas.
Las fotografías con el ISO bajo no presentan generalmente ruido digital, y si lo han recogido, es por motivos diferentes a la sensibilidad escogida y en menor grado que si hubiéramos escogido en esa escena un ISO alto.
Imagen extraída de luisparedescordova.wordpress.com
Conclusión
Hay que combinar los tres controles: velocidad de obturación, apertura y sensibilidad, para obtener, no sólo la exposición deseada, sino el resultado visual que nos interese como fotógrafos.
Triángulo de exposición fotográfica
Tecnologiadetuatu.elcorteingles,es
Si modificamos un paso en una de las escalas, podemos compensar ese cambio con otro de los controles, obteniendo así la misma cantidad de luz para exponer, pero diferente resultado visual.
Imagen extraída de videografoto.com
Práctica
Os propongo para asimilar estos contenidos un ejercicio con dos variantes. Antes que nada:
- Buscar la "M" de manual en vuestro dial y no tocarlo nunca más.
- Colocamos la cámara en un lugar estable -si tenéis trípode mejor, pero para velocidades lentas (por debajo de 1/60 ya son lentillas) usad disparador remoto o la función de retardo del disparo-.
- Escogemos un encuadre que no vamos a variar en todas las tomas.
- Si lo hacéis con luz natural, mejor que no sea un día de nubes que tapan y destapan el sol. Buscamos una escena de iluminación invariable durante todo el tiempo (ojo con los curiosos que nos tapan la luz en algunas tomas).
- El enfoque lo podéis hacer manual si queréis, y como la foto se lo hacemos siempre a lo mismo, con enfocar al principio, el resto de tomas deberán estar nítidas.
También vale en Autofoco pero es innecesario.
· ISO fijo:
- Escogemos el ISO más bajo que nuestra cámara nos admita (escoged un número, nada de expresiones como High o HI-1 etc). Suele ser 100 ISO.
- Pulsad el obturador a medias y mirad el chivato que tiene el exposímetro para ver si nos falta o nos sobra luz (de momento, vamos a creernos que éste no se equivoca).
Si sobra, podemos cerrar diafragma o subir velocidad los pasos que necesitemos, y si falta, lo contrario, hasta que el indicador quede en el cero.
- Sin haber desplazado nada la cámara -es importante-, hacemos la primera toma.
- A continuación, partiendo de los valores iniciales obtenidos en obturador y diafragma, disparamos hasta cuatro fotos más, cambiando los dos controles en un paso completo -no un tercio ni dos-, de forma que uno deje pasar el doble de luz que antes, y el otro la mitad. Claro, al final queda en tablas, que de eso se trata.
- Si debido a la limitación de nuestro objetivo, nos quedamos sin escala de diafragmas, podemos ir hacia el otro lado de la escala.
El resultado lo podéis poner en una misma hoja impresa, con los datos debajo de cada toma y la información del equipo usado.
Así lo hizo Jesús Fernández y nos ha dejado enseñarlo. Gracias Jesús.
· ISO variable:
- Comenzamos con el ISO más bajo y escogemos velocidad y diafragma acorde con las indicaciones de nuestro exposímetro (y de la escena).
- Sin modificar encuadre en ningún caso, dispararemos el resto de las 4 tomas variando el ISO hacia arriba y para que la exposición sea la misma en todas, un paso completo de éste y otro de diafragma o de obturador, el que nos convenga, Ojo, sólo uno de ellos. El otro control se queda fijo.
De nuevo Jesús nos presta su ejercicio en el que podéis ver que en su caso, mantuvo el diafragma fijo, y cambió la velocidad junto al ISO. Vosotros podéis elegir.
f8-1-30seg.-ISO 100
f8-1-125seg.-ISO 400
f8-1-250seg.-ISO 800
f8-1-500seg.-ISO 1600
f8-1-2000seg.-ISO 6400
En algunas cámaras se notará más y en otras menos, el ruido producido por el ISO alto, más evidente en las zonas de sombras y en escenas oscuras.
La de Jesús se ha portado muy bien. Para ver el ruido hay que ampliar las poquitas zonas de sombras y compararlas con la misma zona en las fotos iniciales.
Los archivos conviene nombrarlos con los parámetros que hemos usado aunque, siempre se podrán mirar los metadatos, así es más cómodo de consultar.
Por cierto, no os empeñéis en que salgan las fotos con los mismos valores del ejemplo. A cada escena y circunstancia, le vendrán bien una combinación que para nada tiene que ser la que sale bien en otro momento.
Os dejo este vídeo por si os ayuda:
Ánimo, y preguntad si queréis a través de los comentarios.
Ya hablamos de las conexiones entre la telefonía móvil con la fotografía cuando trató el tema del exposímetro en el móvil.
En esta ocasión, salimos del Estudio y entramos en el Laboratorio.
Ilustración extraída de bhphotovideo.com
Vamos a ver algo muy curioso, que unifica el laboratorio analógico con un smartphone, convirtiendo este último en un cabezal de ampliadora.
Se trata de hacer una foto con un iPhone, y posteriormente colocarlo en una columna que nos ayudará a proyectar nuestra imagen -en negativo y B&N- en un tablero.
Kit Enfojer, Foto extraída de Fojo.me
El ingenio ha sido bautizado con el nombre de Enfojer, y venden el kit con la lucecita roja y todo (nada de faroles de plástico, ahora tenemos los leds).
Enfojer. Foto extraída de indiegogo.com
En dicho tablero podremos enfocar y ampliar al gusto la imagen negativa. Conviene hacerlo con poca luz para ver mejor el resultado.
Colocando móvil en columna. Foto extraída de 100grados.es
Ahora deberemos apagar cualquier luz que no sea roja, y podremos sacar del sobre nuestro papel fotosensible.
Éste lo colocaremos en el tablero para que reciba la imagen durante unos segundos (probar con varios tiempos), y cuando conozcamos la exposición correcta, podremos darle la luz deseada y pasar a la cubeta del revelador, luego la del paro, fijador y lavado con agua.
Y voilá, tenemos en papel fotosensible de blanco y negro (el color es más complejo de revelar y no conviene), nuestra captura, mucho más perdurable en el tiempo que si la hubiéramos llevado a imprimir, y hecha en casa, con nuestras manitas (sí, a algunos nos gusta hacer "manualidades").